La ciudad repleta de rojo carmín y de rosado inerte Las flores inundan las calles Y los chocolates ponen diabéticas a las tiendas Los almacenes sonríen satisfechos Hoy saciarán el hambre que tienen La gente camina idiotizada Haciendo planes de ebriedad Todo es tan hostigante que siento mareos Miradas absurdas Brillito en los ojos Celebraciones estúpidas de amores sin vida… Inexistentes.
Desde el inicio de los tiempos, hasta estos tiempos con mucho que escribir.