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Mostrando las entradas con la etiqueta pesares

Secretos de las mamás solteras

Durante 7 años fui mamá soltera. Al séptimo año de vida de mi hijo, cambió mi estado civil y junto a eso, su estado de hijo de mamá soltera. Pero antes de que esto sucediera, yo sentí (y a veces aun siento) lo que muchas mamás solteras sienten durante ese proceso y que solo otra mamá soltera puede sentir… Somos como una legión secreta que, con una mirada, entiende lo que la otra está sintiendo. Estos son los secretos que compartimos las mamás solteras del mundo, tal vez no los compartamos todos, pero sí el sentimiento de fondo de cada uno de ellos. SOMOS INFELICES Eso es lo que todos creen que somos. Solo porque nuestro momento llegó antes de lo planeado, o se dio la situación de desearlo pero tenerlo sola, todos consideran que somos infelices. No por el hecho de ser mamás, sino por criar solas a nuestros pequeños. Sépanlo, mundo, eso no ocurre. No somos infelices, somos muy felices, aunque eso a veces nos dé más trabajo que al resto de los mortales. Ser autor único de...

¿Actuar o pensar?

Hoy no tengo ganas de pensar. Veo como pasa la gente por la ciudad desde una ventana que señala al cielo, como si allí fuéramos a buscar alguna salvación. Se encuentra la señora del frente con el jovencito que muy bien le lidia sus deseosos achaques de su no tan avanzada edad. En el Transmilenio la gente se empuja por entrar y terminan escupiéndose hacia el vehículo que casi le arranca el morral a más de uno. Los carros pasan sin dejar marca alguna ¿le pasará eso a quienes van en su interior? Hoy no tengo ganas de pensar, insisto, lo cual es malo, pues mi labor es pensar. Aunque no tengo la intención de hacerlo, quisiera perderme detrás de algún muro para no dejarme ver de nadie y respirar lo bonito de la tranquilidad. Pero no tengo ganas de pensar, ni en mí ni en nada. No quiero leer los periódicos y las opiniones que tanto me gustan, no quiero saturarme con la actualidad de mi país, con su gobierno y oposición, con sus trampas y mentiras; no quise mirar lo que me alimenta creat...

La señora de pelo rojo y sopa de papas.

Este es un escrito como homenaje y despedida para Fanny Mikey: Llego en barco y se fue al cielo. Un par de hermosas piernas y la energía comparada con la del sol le sirvieron de gasolina para llegar al inalcanzable límite, el único que tenía, el cielo. Llega a tierras extranjeras a bailar salsa en vez de tango, a tomar tinto en lugar de mate y a vivir intensamente cada minuto de su vida. Llega persiguiendo un amor y queda enamorada de la tierra de la desesperanza, llega a sembrar alegría, llega a crear sueños e ilusiones y, como hormiga roja, no deja de trabajar ni un minuto en medio de las tablas. Se convierte en pionera de sueños, en la reina de la tierra de los sueños. Cada día es diferente, cada día se reinventa la mujer de grandes pechos, de mirada seductora y sonrisa juguetona. Nunca llega la noche, para ella no existía la noche y aquellos sueños nunca fueron inconscientes, siempre los tuvo reales, presentes, palpitando en la incesante pasión de su espíritu para convertirse en...