Te quiero así en esta soledad de los dos, unidos por el deseo y el miedo, presos en esta dulce sensación de eternidad, en la que sueñas y olvidas, y apenas te queda memoria para lo que no debe morir . Tomado de: "cuentos nadaistas"
Podemos elegir entre estar juntos y hacernos mutuamente desgraciados. O separarnos ahora y ser también cada uno por su lado desgraciados. Tomado de: "Ciudad del hombre, New York"