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La vida hay que cuidarla.


A mi me dijeron una vez que dejara de saltar porque eso era malo para los riñones, pero saltando alcancé miles de estrellas.

Me dijeron que no comiera tanto dulce porque eso daba diabetes, pero sonreía en soledad comiendo chocolates.

Me dijeron que no fumara porque me iba a dar cáncer, pero  igual me gustaba darme 5 minutos del día, repetidas veces al día, porque sí. Porque lo disfrutaba.

Me dijeron que dejara el alcohol porque me hacía daño para el hígado, pero cómo uno decía que no a una cerveza con los amigos.

Me dijeron que cuando me hiciera vieja todo eso iba a hacerme daño, pero qué sería de la vida sin placeres sencillos.

Me dijeron que dejara de soñar para no volverme loca, pero prefiero comerme las uñas en un sanatorio que dejar de soñar por complacer a los demás.

Me dijeron que la vida hay que cuidarla… Yo siempre preferí disfrutarla.

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