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Niña.

Nunca me sentí más lejos de lo que estoy ahora, con tantos sueños que tenía y todas las noches cerraba los ojitos y me ponía a soñar... y veía las plumas de mil colores que los ángeles me dejaban en el arco iris de la mente infantil de una niña con dulces ojos... para convertirme ahora en una mujer con dos ojos perdidos en la ciudad, buscando más respuestas, esperando nuevas noticias, Ya lo zapaticos de moñitos y cinticas los he cambiado por un par de sucios tenis de tanto andaragiar, ya mí llanto no se consuela con mí muñeca sino con un ser que llora de verdad, y ahora aquí presente, creo que me doy cuenta que no extraño dormir, prefiero mi insomnio a ver realidades fabricadas por aquellos que en esos tiempos me cuidaban, que querían moldearme para ser una muñeca, que buscaban que no pensara por si sola, que pretendían fabricar mis palabras a su antojo, que querían verme así, mujer de ejemplo, y ahora mis letras son dignas de expresar Sin pudor, sin te...

Letras Interminables

Mil palabras a la vez y leo y leo. Me saturo infame el alma y la mente. Lleno de letras mis ojos y tomo la tinta roja de mi corazón. Doblo la mano al aire, como si fuera un pincel y empieza a bailar sobre el papel. Al principio despacio como un vals, acelera como un tango, y termina a ritmo de mapalé. Y salen letras de sus pasos, se combinan esas letras, forman palabras inconexas. Se leen rápido y pierde la forma. Descubro mi pasión la tinta me lleva a mejores lugares el papel me transporta a otro mundo No se acaben mis amadas letras, no terminen de bailar, no terminen de fundirse, no terminen de situarse en mi mano, o junto a mí corazón, sigan naciendo en mí mente como si esta tuviera lápiz y papel. Déjenme llevarlas al exterior donde se encuentran mis temores y mis más amargos...

BELLACA LIBERTAD

Yo soy un simple servidor de mi patria, ejecuto en las montañas, lejos de toda la podrida civilización. Pero esta no es mi historia, es la historia de mi Comandante, un revolucionario al que se le perdió el rumbo… y por una mujer. Llegó ella un día, con la cara tapada como es costumbre entre nosotros, llegó por propia voluntad la Rosa Rebelde , creo que sabía lo que buscaba, los que no sabíamos éramos nosotros y cuando se enlistó sólo la llamábamos Libertad, a petición mi Comandante. Nunca supimos su verdadero nombre, ni siquiera yo, que era la mano derecha mi Comandante, el único que lo sabía era él. Y Libertad llega con ideas absolutamente grandiosas para mi Comandante… “hagamos esto” “lleguemos hasta allá” “llevemos esto hasta el final”. Hay 5 mujeres más entre todos nosotros que somos, sólo en ese grupo, como 80 y Libertad se convirtió en la líder de ellas, empezó a administrar los recursos mejor que cualquiera, y por todo eso terminó por enredar a mi Comandante porque además d...

TOC

Ya lo sabía Y no era la única que lo sabía… Yo sé que debajo de tu cinturón lo esperaban… Y lo encontraron, y me encontraron sin tocar la puerta simplemente siguieron adelante con un ritmo hipnotizante.

FUERZA

El miedo me inundó… no sabía si era lo correcto o no…   Estaba ahí paralizada, no sabía si llorar o reír. O qué hacer… conocía el proceso, había leído el procedimiento mil veces y cualquier tipo de información que me sirviera para enfrentarme con valentía a lo que me esperaba… pero no, la valentía repentinamente se había quedado en la puerta petrificada de miedo…   Y yo seguía sin saber… “No, yo no puedo…” eso fue lo que pensé   Y en ese momento me di cuenta de todo lo que se venía encima mío… pánico escénico “no, pues” pensé “lo que me faltaba”.   Entonces lo decidí.   El miedo y el pánico escénico pueden retirarse por la puerta de atrás… y entre dolor de espalda, abdomen y todo lo que me estaba doliendo; en medio de bisturís, anestesia que no servía y 10 mujeres en la sala animándome, te moviste, te empujaste y ahí te empuje yo, te ayudabas a salir y yo te ayudaba con la poca fuerza que me quedaba… y calientito, calientito te pusieron sobre mí.   No...

Veála

No, pero ¿cómo estaba pasando esto? ¡Carajo! Pero si es que yo lo tenía prohibido Si no era necesario Si nadie la solicito. Y véala… tranquila, ahí sentada fumándo… Como si nada hubiera pasado, como si ella no hubiera hecho nada. Como si las letras no me atraparan, como si los ojos no me gustaran, como si las palabras no me hipnotizaran, como si mi cuerpo no la añorara, como si los días fueran efímeros, como si llevarla fuera simple, como si tenerla al lado fuera fácil, como si la risita no me gustara, como si los horarios me agradaran, como si su ausencia no me fastidiara, como si no la soñara, como si no me preocupara por verla sonreír, como si no le consiguiera lo que apenas dice, como si no me muriera por verla feliz… Ahí sentada fumando.

Lejano

Lejano… así era la única forma en que podía verlo. Único, esa era la descripción perfecta. Y yo ahí quietecita ante cualquier cambio del clima… No podía creer lo que pasaba, y tal vez no quería verlo… Me limitaba a mirarlo en la noche. Y observaba con cuidado el movimiento, y los ojos expresivos. Con puntos en contra, un entorno difícil, y una espera absurda… Los afanes me hacían correr de lado a lado, tomando decisiones inexactas a veces… y a veces la inexacta soy yo. Sin saber que pensaba, y sin conocer, y sin tener una certeza de nada. Así estaba yo, todas las noches, sin poder decir algo fuera de lo común, sin poder hacer algún movimiento extraño… Sólo limitando mis pensamientos, y haciéndome a un lado con miedo de alguna sospecha… Pero la sospecha jamás llegará… ni siquiera un destello de esperanza… Mejor sigo esperando que no llueva. Y él que siga lejano.