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Lejano

Lejano… así era la única forma en que podía verlo.
Único, esa era la descripción perfecta.
Y yo ahí quietecita ante cualquier cambio del clima…
No podía creer lo que pasaba, y tal vez no quería verlo…
Me limitaba a mirarlo en la noche.
Y observaba con cuidado el movimiento, y los ojos expresivos.
Con puntos en contra, un entorno difícil, y una espera absurda…
Los afanes me hacían correr de lado a lado, tomando decisiones inexactas a veces… y a veces la inexacta soy yo.
Sin saber que pensaba, y sin conocer, y sin tener una certeza de nada.
Así estaba yo, todas las noches, sin poder decir algo fuera de lo común, sin poder hacer algún movimiento extraño…
Sólo limitando mis pensamientos, y haciéndome a un lado con miedo de alguna sospecha…
Pero la sospecha jamás llegará… ni siquiera un destello de esperanza…
Mejor sigo esperando que no llueva. Y él que siga lejano.

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