Ir al contenido principal

El Disfraz

No me es permitido mirarte.
La ropa que uso, las pesadas botas, los adornos en mi cuerpo impiden ante los ojos de mi gente, mirar tus perfectas curvas, tu cabello, tu sonrisa gloriosa, tu carita bonita.
Si ellos supieran que cuando me cruzo en tu camino el corazón se me acelera y las manos me sudan, no me perdonarían jamás tan alta traición.
Yo tanto que presumo de mis oscuros ideales cómo podría fijarme en una muñequita de última colección, cómo podría fijarme en una mujer que reúne todo cuanto rechazo.
Me miras de lejos y sonríes y yo entre las sombras de mi vida recurro a mirar mis duras botas, mi oscuro gabán.
Como quisiera llevarte a mi guarida, desnudarte completa, acariciar la piel porcelánica y descubrirte más hermosa.
Quisiera poder descubrir la verdadera mujer que esconde tu apariencia y yo quitarme todo esto, y los dos sin vestimenta ser uno, sin ser juzgados ni señalados, ser simplemente nosotros, sin gabanes, sin maquillajes, sin disfraces.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Una cajita pequeñita

Estoy buscando una cajita pequeñita, para disminuir todo y meterlo allí, y guardarla en un cajón. Y sacarla cuando ya nada importe. Una cajita pequeñita, con un moñito para que se vea más bonita, y ojala gotitas de lluvia para hacerla melancolica. Una cajita pequeñita, bonita y melancolica. Una cajita pequeñita.
Cuando la melancolía llega,  ni siquiera toca la puerta,  entra como perro por su casa.

Nunca es suficiente

Nunca lo ha sido y para el día a día es más difícil sobrellevar el corazón a lo cruel del mundo. Leí alguna vez que todas las personas mienten, la única variable es acerca de qué, y lo creo firmemente. Entregas ese pequeño trozo de ti, sin esperar más a cambio que el buen trato y te estrellas con lo bonito del dolor. Nada ni nadie es para siempre. Algunos se sientan a rezar, otros se sientan a esperar que todo cambie, otros un poco menos astutos sólo ven como corren lagrimitas de cielo por sus mejillas. Nada es inevitable, todo sucede por una razón… ¿Cuál es la razón? Enviarte lejos del destino y burlarte de él. Nadie lo sabe Lo que es seguro, es que para mi la derrota no es una opción. También leí que las cicatrices son las marcas de un guerrero, son su victoria o su perdición… Es como el vaso medio lleno o medio vacío, todo depende de cómo lo veas. Prefiero no esperar, en vez de esperar me siento a reír. En vez de rezar o suspirar por lo perdido, le susurro mis sueños al hermoso día ...