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Puedo decir que soy incapaz de regalarte la luna, de bajarte una estrella, o contar la arena del mar por verte sonreir.

Puedo decir que no te juraría amor eterno o morir cuando el final llegue.

Puedo decir que no me uniré a ti por siempre, ni que me uniré a ti hoy siquiera.

A cambio podría prometerte un abrazo compañero.

Tener una sonrisa cómplice.

Y por supuesto compartir un cuarto en el sanatorio.

No puedo ofrecerte un futuro perfecto.

Pero puedo darte lo poco que tenga en el corazón,
Lo poco que me queda en las manos.

Te ofrezco mis pobres letras,
Mis historias interminables,
Mis lágrimas cuando sea el caso.

Puedo decir que no tengo el oro del mundo para llevarte al fin de este.

Juro, a cambio, no dejar de llenarte el alma con detalles,
De no consentir tu espíritu,
De no desnudarme el cuerpo.

Y juro por la infinidad del universo
Renunciar a todo por estar contigo…

Lo que no sabemos es qué tan infinito sea el universo… ¡JA!

Comentarios

Anónimo dijo…
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